Meditrum
Asesoramos el diseño de depósitos para flores secas, raíces y plantas medicinales de uso herboristero tradicional. Calibramos sistemas de deshumidificación, controlamos la ventilación de naves y optimizamos el envasado para evitar hongos y pérdida de aceites esenciales.
Evaluamos humedad, temperatura y flujo de aire en tu nave de almacenamiento.
Seleccionamos deshumidificadores, sensores y materiales de aislamiento.
Ajustamos parámetros según la especie almacenada y las condiciones estacionales.
Resultados medibles que protegen tu cosecha y reducen pérdidas.
Calibramos deshumidificadores y sensores de punto de rocío para mantener la humedad relativa entre 45% y 55%, eliminando el riesgo de hongos en raíces y flores almacenadas.
Aplicamos aislamiento con materiales de cambio de fase y ventilación nocturna para reducir las oscilaciones diarias de temperatura hasta en un 70%, preservando aceites esenciales y aromas.
Seleccionamos entre vacío, atmósfera modificada con nitrógeno o absorbedores de oxígeno según la fragilidad de cada planta, evitando roturas de tricomas y pérdida de principios activos.
Diseñamos sistemas de extracción y renovación de aire con sensores de CO₂ y humedad, evitando condensaciones en naves de hasta 200 m² sin climatización activa.
Implementamos protocolos de monitoreo continuo y barreras físicas que han demostrado reducir las pérdidas por hongos en depósitos de valeriana y ginseng hasta un 40% en el primer año.
Revisamos naves, sistemas de sellado y flujos de aire para identificar puntos críticos de contaminación, ofreciendo un plan de corrección con prioridades y costos estimados.
Nuestro enfoque combina ingeniería de precisión con conocimiento específico de plantas medicinales, algo que los consultores logísticos generalistas no ofrecen.
No hacemos logística general. Cada sistema que diseñamos está pensado para raíces, flores secas y plantas herbolarias. Sabemos qué humedad tolera la valeriana y cómo ventilar sin resecar la lavanda.
Trabajamos con deshumidificación, ventilación nocturna y materiales de cambio de fase. Reducimos picos térmicos sin depender de refrigeración activa, como en una nave de 200 m² en Toledo donde la variación pasó de 12 °C a 4 °C.
Cada recomendación se apoya en datos de campo: sensores de punto de rocío, registros de temperatura y análisis de pérdida de aceites esenciales. No damos consejos genéricos, sino soluciones calibradas para su especie y volumen.
Trabajamos con herbolarios, cooperativas agrícolas y centros de acopio que necesitan conservar la calidad de sus plantas sin recurrir a instalaciones farmacéuticas.
Solicite una revisión técnica de su nave de almacenamiento botánico. Analizamos sus condiciones actuales de humedad, temperatura y ventilación para proponer ajustes concretos.
Solicitar revisión técnicaEl rango recomendado está entre 45% y 55% de humedad relativa. Por debajo de 40% las raíces se vuelven quebradizas y pierden peso; por encima de 60% aumenta el riesgo de moho y degradación de principios activos. En naves sin climatización, instalamos sensores de punto de rocío y sistemas de ventilación forzada que activan extractores cuando la humedad supera el umbral.
La pérdida de aceites esenciales se acelera con temperaturas superiores a 25 °C y exposición a la luz directa. Recomendamos usar materiales de cambio de fase (PCM) en techos y paredes para estabilizar la temperatura interna sin consumo eléctrico continuo. También es clave almacenar en oscuridad total y usar bolsas de barrera con baja permeabilidad a compuestos volátiles.
No siempre. En especies con alto contenido de aceites volátiles —como tomillo, menta o hipérico— el vacío total puede romper los tricomas y acelerar la pérdida de aroma. Para esos casos es mejor usar atmósfera modificada con nitrógeno o absorbedores de oxígeno en envases semirrígidos. Evaluamos cada lote según su perfil de compuestos y fragilidad estructural.
Los equipos de condensación necesitan limpieza de filtros cada 15 días y revisión de drenajes semanal para evitar obstrucciones por polvo vegetal. En naves con alta carga de partículas —como almacenes de flores secas— recomendamos cambiar los filtros HEPA cada tres meses y calibrar los higrostatos cada seis meses para mantener la precisión.
Sí, y es una de las soluciones más eficientes para almacenes sin refrigeración activa. Instalamos lucernarios orientados al norte con apertura automatizada para ventilación nocturna, combinados con PCM en cerramientos. En un caso real en Toledo logramos reducir la variación térmica diaria de 12 °C a 4 °C, manteniendo la humedad dentro del rango objetivo sin consumo eléctrico durante la noche.